miércoles 18 de febrero de 2009

¿Lealtad 2.0?

Hace días que dejé esta entrada a medias, a la espera de encontrar un momento en esa tarde o la siguiente, o puede que a la noche posterior... para rematarlo. Pues bien, aquí seguía "en la nevera", como llamo yo al "Draft Box", a la espera de que lo salpimentara y lo lanzara al mundo exterior. ¿Seré capaz ahora?

Empezaba así:

Esta mañana, al abrir mi cuenta de Facebook, tenía un mensaje de advertencia que me comunicaba que se "revertían" las condiciones y términos de uso a las iniciales, que los cambios no habían sido encajados por los usuarios tal y como se esperaba y que, hasta que no se lograra optimizar dichos parámetros, se volvía a la versión primera.
Además de este "tag" en la página de inicio, el fundador de FB, ese Mark de apellido imposible, ha publicado una entrada en el Blog de la propia red social para explicar porqué se había hecho este cambio .


Y ahí se quedó.


Luego me he encontrado en días pasados otra "advertencia" al entrar a mi perfil de Facebook. Y es que, desde el Blog, el jefe del "tinglao de Cara Libro" nos pedía que aportáramos ideas para esa revisión de términos y condiciones de uso. Esto, en mi foro interno, se llama tratar de conciliar. Y de ahí venía el título del artículo que me propuse escribir y que se quedó por el camino. Vamos, que casi se renuevan las premisas de Facebook y todavía iba yo por el primer párrafo.

Esta novedad no han hecho más que reafirmar la idea de la que yo partía:
si alguien tiene la capacidad de echar el paso atrás porque los usuarios se han rebelado y tratar de entender por qué lo han hecho y llegar a un punto donde la seguridad y el bienestar queden a partes iguales... creo que no es algo tan descabellado. A fin de cuentas, en los perfiles de My Space se renuncia a la autoría según subes los archivos al sitio y todavía no he escuchado protestar a nadie. Ni siquiera a todos los autores que cuelgan sus canciones en las partes de My Space Music.

Facebook partió de la premisa de compartir. De Harvard se pasó a "buddies" de todo tipo : ya sea a nivel de estudios, de trabajo, de amigos perdidos que reaparecen, de familias enteras. Pero todo tiene que tener un control. Y con las experiencias vividas, he comprobado que no se puede confiar en el estricto autocontrol de los ciudadanos. Así que es normal y hasta de agradecer que nos pidan que confirmemos que tenemos el derecho de las fotos, que hasta nos los lleguen a reclamar (ha sido mi caso por imágenes en las que salían "famosos") y que podamos restringir la difusión de las mismas. Tanto eso como el hecho de la cesión o no de derechos una vez en la red, no significa que Facebook no sea "democrático". Y mucho menos que sea "menos democrática" que el resto de las redes sociales en internet que funcionan en la actualidad. De los golpes se aprende. Y esto es para mí más un bache en el camino que una "bajada de pantalones", como he llegado a oir.

Ahora sólo queda comprobar hasta dónde se llegará en este proceso que se ha iniciado. Si la democracia en esta red social en particular será tal. Desde luego, de momento, a mí sí que me han demostrado una lealtad 2.0